lunes, 10 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia

Compartiré de inicio que soy Ingeniero Químico en Procesos, formada en el Instituto Tecnológico de Durango, siempre he tenido inclinación y facilidad para todo lo que tiene relación con las ciencias exactas, mi intención desde adolescente era prepararme en Físico-Matemáticas, sin embargo, no era una opción en ninguna escuela de nivel superior en mi Estado, así que al informarme de la retícula de las diferentes alternativas que estaban a mi alcance me decidí por la Ingeniería en Química, que a medida que me fui involucrando en el estudio de esta rama me entusiasme descubriendo interesantes prácticas y enfoques que no había contemplado; al término de la Ingeniería, en junio de 1992, recién establecida la Maestría en Contaminación ambiental, en el mismo Instituto, hice solicitud para cursarla y en agosto del mismo año comencé con la especialización, por las mismas fechas tuve oportunidad de participar en la Comisión Nacional del Agua en el Estado de Durango a cargo del laboratorio del Distrito de Riego 052, lugar en el que estuve por un periodo de 8 meses, hasta que se establece la desaparición de estos departamentos como parte de la Comisión Nacional del Agua y se entrega a los usuarios. Al mismo tiempo se me ofrece la oportunidad de participar en un proyecto interesante trabajando en una preparatoria particular que apoya a trabajadores para que terminen su preparatoria en un horario nocturno, y con todos los temores que implicaban enfrentarme a un grupo acepte este reto, recuerdo perfectamente mi primer día de clase, mi salón, mis estudiantes, el tema que preparé, me recuerdo a mi misma y toda la ansiedad que viví, recuerdo también el gran apoyo de mis compañeros aconsejándome y guiándome, el apoyo de mis estudiantes con quienes aprendí mas de lo que enseñé, esta actividad la comencé en enero de 1993 y desde esa fecha he estado involucrada en la docencia, en septiembre de 1994 tuve la oportunidad de incorporarme al sistema DGETI participando en el CETis 148 impartiendo la clase de Química y trabajando ahora con adolescentes en el sistema escolarizado, una experiencia diferente a la que había vivido con adultos pero igual de satisfactoria, y colaborando también en sistema abierto, modalidad que ofrece también el CETis, ofertando el bachillerato en el turno vespertino como apoyo a trabajadores y en forma semiescolarizada, he estado involucrada en esta actividad desde ese tiempo, con grandes satisfacciones ya que apoyar a adultos en su preparación incluye diferentes beneficios: apoyar a personas para que descubran las potencialidades que tenían guardadas, entusiasmarlos por el conocimiento, compartirles herramientas para que apoyen a sus hijos, y ayudarlos además a alcanzar un objetivo que tiempo atrás no pudieron lograr, entre otros, son una recompensa adicional a nuestra actividad.

Pienso que aún cuando tal vez la actividad docente llegó a mi sin planearlo en un inicio, se ha convertido en la labor que debo desempeñar, tengo certeza que somos como piezas de un rompecabezas y que ocupamos el lugar exacto para completar un importante conjunto que sirve de apoyo para muchas otras piezas, trabajar con los adolescentes me hace sentir una gran responsabilidad, dado que la tarea docente no se limita a la información académica, a impartir los contenidos de un área determinada, la tarea mas valiosa es la formativa, lo mas importante es la oportunidad de modificar conciencias y formar buenas personas preparadas para la vida, capaces de enfrentar retos y resolver problemas.

A lo largo de todo este tiempo muchas generaciones han pasado por mi vida, encontrar ahora a esos jóvenes de ayer convertidos en adultos (muchos de ellos han cambiado tanto que ya ni los recuerdo) ser abordada y reconocida por ellos como su maestra, me deja otro tipo de satisfacción, la emoción de haber contribuido a la formación de una persona y saber que hemos significado algo en su vida nos hace trascender.

Indudablemente esta gran responsabilidad implica el compromiso de mejorar cada día, creo que nuestra tarea exige que constantemente visualicemos áreas de oportunidad, en mi caso es necesario que me involucre más en el uso de las nuevas tecnologías y las incorpore de manera frecuente en la construcción del conocimiento.

Por lo que respecta a mi trabajo diario no sigo un esquema definido para todos mis grupos y todas mis clases, tengo mis planeaciones y secuencias didácticas realizadas desde inicio de semestre, pero cada grupo exige que se trabaje de diferente manera, al inicio del semestre, el primer día de clase establecemos los lineamientos con los que vamos a trabajar durante el curso, el valor que se asignará a cada actividad y la dinámica de clase, insisto que esto puede cambiarse en el transcurso, dependiendo de las características del grupo, en el trabajo diario generalmente llego al aula, intercambio comentarios con los chicos en relación a diferentes cosas, el clima, música, etc. Nombro lista, los introduzco al tema, comentamos antecedentes, desarrollamos los contenidos y trabajamos sus aplicaciones, generalmente en lo que los chicos trabajan algún ejercicio, reviso tarea, realizamos el ejercicio en el pizarrón para corregir errores si los hay, cerramos el tema con conclusiones, si se ha terminado, y se deja tarea.

Este es un esquema general de la actividad en clase, con modificaciones dependiendo del tema ya que mi materia tiene versatilidad ya que incluye tanto parte teórica como práctica.
Agradezco cualquier tipo de comentario

1 comentario:

  1. Luz Elena
    Creo que parte de este curso nos ha permitido desarrollarnos como docentes de acuerdo a las exigencias de la nueva tecnología; por otro lado, para mí, me ha permitido conocer profesores con una trayectoria sorprendente, este es tu caso, realmente eres una profesora con mucha trayectoria, sobre todo noto en tus palabras este compromiso con la docencia y que lo desempeñas con mucho entusiasmo. Gracias por brindarnos de esta energía.
    Un abrazo

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